Discusiones sobre cultura popular

Corría el año de 1971 y la directora del Teatro Cultural del Parque Nacional, de Bogotá, suspendió la temporada que estaba a cargo del Teatro Popular, dirigido por Rosario Montaña. La pieza, motivo de la controversia, era La auténtica y edificante fábula del conejo y los animales poderosos, inspirada en una fábula del folclor antioqueño que había sido adaptada por el dramaturgo Fernando González Cajiao.

Entre otros, el argumento de la directora era que la pieza tenía algunas escenas “violentas”, no apropiadas para público infantil y, además, decía la directora: “Me parece que los educadores son las personas más indicadas para saber qué son las cosas que se le deben presentar a los niños”, refiriéndose a que la agrupación pertenecía a la Asociación Distrital de Educadores. Concluía recordando que como directora que era le asistía la suficiente autoridad para decir: “no quiero que por ningún motivo se siga presentando”.

El dramaturgo rechazó cada uno de los cuestionamientos de la dirección del teatro y se refirió a su concepto de cultura popular, que estaba estudiando, con el objeto de estructurar un teatro nacional: “Es triste que la auténtica tradición popular colombiana, su propio folclor, sea tan duramente atacado por personas que representan a la autoridad…”. Por su parte, la directora, Rosario Montaña, argumentó: “Consideramos esta actitud propia de criterios medievales, como una clara violación de la libertad de expresión y un ataque artero y directo a los maestros de escuelas públicas de Bogotá y la labor desarrollada por estos, en pro de una auténtica cultura nacional y popular”.

(Tomado de El Espectador (Bogotá), 14 de julio de 1971, bajo el título de “Prohibida fábula antioqueña”).

Anécdotas

 

Exposición:

Fernando González Cajiao. Discurrir sobre los ancestros