Investigaciones en curso

Conozca los estudios e investigaciones que se están realizando en la actualidad

sobre la dramaturgia y el teatro colombiano. 

De las tablas al estudio de grabación. Mujeres en escena en Colombia, 1897-1954

Nueva

Investigación de doctorado en Historia

Universidad Nacional de Colombia. Sede Medellín.

Investigadora: Nancy Yohana Correa Serna

Director de tesis: Álvaro Andrés Villegas Vélez

La propuesta de investigación se centra en la participación de las mujeres colombianas y extranjeras, como actrices, cantantes, intérpretes y asistentes a los espectáculos de teatro, cine y radioteatro, en la primera mitad del siglo XX. La historia de las mujeres actrices, como sostiene Beatriz Seibel, debe abarcar la puesta en escena, los personajes femeninos, la autoría femenina y la situación social de las mujeres en su periodo histórico. Apoyada en esta metodología se busca informar sobre unas representaciones sociales específicas: las suscitadas desde y en torno a la participación de las mujeres en las diversas prácticas escénicas. Con respecto a las representaciones ––categoría fundamental en los estudios de la llamada Nueva Historia Cultural––, se trata de lógicas y racionalidades de dominación y control, pero también de construcción de identidades y de cohesión social. En el amplio mundo de las representaciones sociales colombianas del periodo estudiado, se ha delimitado el espacio ocupado por las mujeres en su oficio transgresor como “representantes”. Y ese espacio se ha definido como “práctica escénica” buscando una reflexión sobre las transformaciones técnicas de los medios y su interacción con la sociedad. Desde la llegada del cinematógrafo a Colombia (1897), hasta la interesante construcción legal de la ciudadanía femenina (1954), reflexiona sobre la producción, la circulación y la apropiación de las representaciones ––negativas, despreciativas, veladas–– que se consolidaron en torno a la incursión de las mujeres en los espectáculos escénicos.

Las actividades teatrales y escénicas experimentaron cambios notables en el país a principios del siglo XX. Estos serán también los años de innovaciones tecnológicas en los medios escénicos existentes: inicialmente las proyecciones de cine, y décadas después la radiodifusión, fueron ampliando los espacios para superar, de alguna manera, el dominio de los intelectuales letrados. En primer lugar interesan las discusiones álgidas suscitadas por la entrada de nuevas posibilidades técnicas: el cine ––como un arte vulgar que contrastaba con el culto y burgués teatro–– y la radio ––que simultáneamente podía llegar a hogares de cualquier clase social–– se van a mostrar como prácticas escénicas donde no se hace necesaria la interacción directa y presencial con el público. Mientras que el teatro del siglo XIX reunió en un espacio al público, sectorizado por clases, que necesitaba además ser civilizado y ablandado por la alta cultura, el cine y el radioteatro tuvieron que intervenir socialmente en una escala diferente. Esta transición transformó los modos de actuación de las mujeres participantes. Antes habían sido formadas en el seno de sus familias, habían tenido posibilidades de romper con su destino hogareño, e incluso habían agenciado tácticas para burlar la censura de las elites moralistas de cada ciudad.

 

Las hipótesis de trabajo son las siguientes: primera, con la consolidación y la masificación de tecnologías amplias de difusión como la radio y el cine, algunas mujeres actrices se vieron en la necesidad de aprender nuevas técnicas de representación para mantenerse vigentes en la escena cultural del país. Segunda, el teatro, el cine nacional y el radioteatro contribuyeron a la circulación entre los espectadores y los radioescuchas de representaciones sociales de las elites económicas e intelectuales del país, y a la transformación de dichas representaciones, en la medida en que los proyectos de modernización del país lo obligaban.

 

En una primera parte se busca una aproximación a los espacios escénicos que se configuraron en Colombia en el periodo delimitado: los teatros de las principales ciudades; las compañías de teatro nacionales y extranjeras; las empresas de producción y exhibición de cine; las emisoras y la producción de guiones para radioteatro. Un segundo punto esencial del trabajo es el análisis de los públicos de estos espacios y espectáculos, en el que el tema de la técnica tiene un espacio privilegiado. Una tercera parte del trabajo está destinada al recurso biográfico, o prosopográfico, intentando restituir las experiencias vivenciales de actrices e intérpretes en diversas ciudades del país. Una última parte está destinada a los autores y autoras de los dramas y ficciones representados: los repertorios de las compañías teatrales, las adaptaciones radiales y los guiones cinematográficos, constituyen un ejercicio intelectual novedoso (para el momento) y sumamente atractivo para el análisis cultural. Esto último está ligado a la cuestión de la censura, que respondía a la apropiación social de tales intervenciones intelectuales.

El teatro como laboratorio de las identidades de género: La cuestión de las masculinidades en la dramaturgia colombiana contemporánea, síntomas de transición

Investigadora: Gabriela Serban

El teatro es un terreno privilegiado para los estudios de género, como lugar arquetípico de la puesta en evidencia de las relaciones humanas en todo su artificio. Sin embargo, cabe notar una ausencia muy clara de estudios sobre lo masculino; ahora bien, las masculinidades, como construcción, están llenas de tensiones y contradicciones que resultan extremadamente interesantes a nivel político y estético. Además, numerosos especialistas de las ciencias humanas notaron que, debido a la influencia del pensamiento feminista, de los estudios de género, de los movimientos LGBTI, entre otros, nos situamos en un momento de transición bastante interesante respecto a la definición de la masculinidad, lo cual se ve con la yuxtaposición de modelos muy diferentes, incluso opuestos. Estas cuestiones, si bien tienden a plantearse en todo el mundo occidental, se abordan particularmente en Colombia, especialmente bajo el impulso de talleres y asociaciones como “Hombres y masculinidad” o de investigadoras como Mara Viveros.

Por otra parte, el teatro colombiano contemporáneo mantiene una relación muy estrecha con lo político, ya sea mediante un vínculo muy explicito con el militantismo, con los grupos procedentes de la tradición de la creación colectiva (el denominado “teatro político” y sus discípulos como Patricia Ariza o Carolina Vivas), ya sea de manera más abierta a las interpretaciones, con obras que rechazan el maniqueísmo y los personajes alegóricos (como Fabio Rubiano), o incluso con obras que abordan estas cuestiones desde lo intimo (Enrique Lozano, Tania Cárdenas Paulsen, Ana María Vallejo…). En el seno de un teatro en plena transición, marcado por las tensiones entre una estética post-traumática y unos cuestionamientos más cotidianos, ¿será que también se puede vislumbrar una transición en el tratamiento de lo masculino? Víctor Viviescas ya demostró que buena parte del teatro colombiano contemporáneo se caracteriza por una estética de la deconstrucción y un cuestionamiento ontológico1. La hipótesis del trabajo es que con el rechazo a la violencia también se puede notar un rechazo a los valores asociados al sistema semiológico de lo masculino (la autoridad, el poder, la virilidad…) y por lo tanto en una crisis del sujeto que tiene modalidades específicas para los hombres.

El trabajo consiste en ver cómo se ponen en tela de juicio la masculinidad hegemónica en los textos dramáticos contemporáneos. Se trata de aclarar las mutaciones de sexo y género en las obras contemporáneas, estudiar las tendencias emergentes, los nuevos modos de vida, las tentativas de redefinición de las relaciones de género; pero también mostrar las resistencias: una reivindicación de virilismo, la violencia de género, la postura y la palabra de aquellos que se declaran víctimas del cambio. El estudio se centra también en la dificultad específicamente masculina de proponer modelos diferentes a causa del peso de las estructuras mentales de género, de la misoginia y la homofobia interiorizada, lo cual me lleva a interrogar las condiciones de posible existencia de un equivalente contemporáneo y masculino de la figura de la virago.

1. VIVIESCAS, Víctor, Représentation de l’individu dans le théâtre colombien moderne 1950-2000, Études théâtrales, sous la direction de M. Jean-Pierre Sarrazac, Paris, Paris 3, 2005.

De hombres y de bestias en el teatro colombiano contemporáneo

 

Investigación de doctorado. Universidad Autónoma de Barcelona.

 

Investigadora: Sandra María Ortega Garzón

Directores de tesis: Dr. Francesc Foguet i Boreu y Dra. Sandra Camacho López.

 

Fecha posible de finalización: diciembre de 2017

 

Temática: El imaginario contemporáneo del hombre-bestia en la escena colombiana.

 

Proyección: Este trabajo de tesis proyecta hacer un estudio sobre los imaginarios del hombre-bestia en el teatro colombiano durante el periodo comprendido entre 1996 a 2015, a partir del análisis de cerca de veinte puestas de la escena reciente.

 

Enfoque de partida: Las imágenes que permiten ver al hombre como hombre-bestia¸ una suerte de hibrido entre lo humano y lo animal –un hombre atrapado en su misma bestialidad, o un hombre en tránsito entro lo animal y lo humano y viceversa– son la médula de este trabajo. Mediante dichas imágenes, las diferentes obras teatrales tocan la temática de la capacidad bestial del hombre: el hombre como bestia depredadora y el hombre como presa; y a partir de ello se sirven de diversos imaginarios que nos adentran en un mundo prolífico a nivel simbólico, que nos permite situarnos y abordar nuestro entorno natural y social. Reflejando de alguna manera el pensamiento social y mítico que nos identifica como cultura, y que también refleja el momento histórico en el que vivimos. Un mundo donde la figura del hombre se encuentra inmersa en una narrativa que lo dibuja como un ser fragmentado, descompuesto, mutilado, avasallado por la locura y la perversidad del mismo hombre: reflejo también de una sociedad igualmente fracturada.

Please reload