top of page

Pesebre Polichinela
 

Pesebre

 

 

En 1912, que es el mismo año en que muere Antonio Espina, se pone en escena este pesebre, en el Teatro Municipal.

​

Sus funciones comenzaron los primeros días de diciembre, seguramente aprovechando que muchos bogotanos no habían viajado todavía a veranear.

​

Este pesebre recuperaba el bosque y las montañas que servían de fondo; tenía un pueblo con sus callejuelas, iglesias, casas rurales, tiendas, molinos, huertos, etc. Por los caminos circulaban tranvías, trenes, coches y gente de distinto origen. No faltaba el diablo, rodeado de gente y el bullicio producido por su aparición. Como escribe el periódico El Tiempo “El diablo, para los niños es motivo de alegría y de contento, pues todos ellos ríen y gozan infinitamente con las travesuras de ese terrible señor” (El Tiempo, Bogotá, núm. 526, dic. 11 de 1912, p. 3).

Continuar en...

bottom of page